Martín Berasategui: Tres estrellas Michelin, mil estrellas de calidad humana

Ajo negro salteado, ceviche de remolacha

Ajo negro salteado, ceviche de remolacha

En nuestra última visita a San Sebastián con #Trendingtronching tuvimos la inmensa fortuna de visitar la casa de Martín de Berasategui. Desde luego no es muy habitual que vayamos a restaurantes con tres estrellas Michelin, pero como dice la canción, si Martín te dice ven, lo dejo todo…

Cuando inauguramos la guía de Cómicos os dijimos que irían apareciendo aquellos lugares en los que valorásemos la comida, la originalidad o el calor humano. Para nosotros es muy importante que estos tres factores confluyan y, en este sentido, como dice Leo Harlem, Martín Berasategui y todo su equipo lo bordan.

Bonita y rica ensalada

Bonita y rica ensalada

Nada más traspasar la puerta y ver el amplio salón y la separación que hay entre mesas sabes que estás en un sitio diferente, que te vas a sentir cómodo. Lo certificas nada más sentarte a la mesa cuando la amabilidad y profesionalidad del personal de sala consigue que cada comensal se sienta como el cliente más importante del mundo. Y entonces empieza el espectáculo con la mejor puesta en escena que hayamos visto: un servicio impecable, un cuidado excepcional de los detalles, una explicación y presentación de los platos sublime y un ambiente que invita a la relajación y a vivir una gran experiencia no sólo gastronómica sino también humana, porque es en sitios como Martín Berasategui donde te das cuenta de que el mundo podría ser mejor si todos diésemos lo mejor de nosotros mismos como hace Martín y todo su equipo.

Guillermo, David y Leo

Guillermo, David y Leo

Nos sirvieron el Gran Menú Degustación empezando con unos aperitivos en los que no podía faltar una de sus creaciones más celebradas: Milhojas caramelizado de anguila ahumada, foie, cebolleta y manzana verde, que es simplemente espectacular como también lo fueron el Royal de gamba roja y la Ostra con pepino, kafir y coco, que muestran las infinitas posibilidades que, tratado con cariño, puede tener cualquier producto.

En Martín Berasategui consiguen que durante unas horas te reconcilies con el mundo y salgas con el firme propósito de ser una persona mejor porque allí porque allí no solo se vive una experiencia gastronómica, te regalan una lección de vida.

Huevo Gorrotxategui

Huevo Gorrotxategui

Uno de los platos que más nos llamó la atención fue el Ajo negro, ceviche de remolacha y granizado de rábano. Sin duda sorprendente por la estética y porque al juntar y mezclar los diferentes ingredientes, como nos sugirieron, los sabores van cambiando de forma muy sutil. Continuó el espectáculo con un plato que nos llevó al mar: algas crudas en crema reposada y cuajada de erizos, y con otro que nos sorprendió por el tratamiento que le dan a los espárragos que quedan casi crujientes y que, bañados por el suero de idiazábal, ganan en potencia.

El huevo “Gorrotxategui”, reposado en una ensalada líquida de hierbas y carpaccio de papada, es para mojar pan y la ensalada de tuétanos de verdura con marisco, otro de los clásicos del restaurante, además de parecer un cuadro impresionista es fino, fino.

Gin tonic

Gin tonic

Pero aún había más, un excelente taco de lubina reposado en marinera de percebes, crujientes de yema y extracto de trigueros y espinacas que quita el sentido y un pichón asado a la brasa perfectamente cocinado y sabroso como pocos. Todo ello maridado por excelentes vinos que nos iban sirviendo con cada plato y Antonio Casares, el sumiller, nos iba explicando con la devoción de quien ama su trabajo.

Antes de los postres, algunos nos acercamos a la cocina para observar como ese equipazo trabajaba y tuvimos la oportunidad de saludar a Joseba Lezama, uno de los jefes de cocina que nos mostró la “sala de máquinas”.

Una excelente selección de vinos

Una excelente selección de vinos

Para terminar tan magnifica comida, en la sobremesa se unió el gran David de Jorge, que no sólo es un excelente cocinero sino una grandísima persona, de esas que que siempre transmiten buen rollo y energía. Con él, nos tomamos el Gin-tonic, con menta, reposado en pepino, limón y palomitas de manzana refrescante, y con una presentación muy bonita. También el riquísimo ahumado de esponja, con cacao crujiente, crema helada de whisky, granizado, judía verde y menta.

El restaurante Martín Berasategui es algo más que un tres estrellas Michelin, es un lugar de mil estrellas, muchas por cada una de las personas que trabajan allí que, con su buen hacer, vocación de servicio y humanidad, consiguen que durante unas horas te reconcilies con el mundo y salgas con el firme propósito de ser una persona mejor porque allí no solo se vive una experiencia gastronómica, te regalan una lección de vida.

Restaurante Martín Berasategui

Loidi Kalea, 4 – 20160 Lasarte-Oria (Gipuzkoa)
Tel. (+34) 943 366 471 / (+34) 943 361 599
info@martinberasategui.com

Martín con Leo y Guillermo

Martín con Leo y Guillermo

 

Las caras lo dicen todo

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