Restaurante La Dolce Vita: Cocina de temporada y guisotes de toda la vida

¿A que apetece?

¿A que apetece?

En los últimos años hemos sido fieles a nuestra cita con Pamplona llenando todas las funciones programadas y, en estos dos últimos años hemos sido fieles al restaurante la Dolce Vita, un restaurante de comida tradicional, especializado en verduras de temporada y guisos, donde el producto fresco de temporada, la mano maestra de su cocinero Leo Bustos y la dirección de Alfredo Gutiérrez, hacen que se haya convertido en un referente culinario de la ciudad.

Ya habíamos conocido a Leo, su chef, un año antes cuando se encontraba en el Rincón de Chuchín, pero ignorábamos que ahora cocinaba en La Dolce Vita. Fue uno de los recepcionistas del Gran Hotel La Perla quien nos informó del cambio y nos indicó cómo llegar, lo cual no fue difícil porqué está a escasos metros del hotel en pleno centro, en la bella Plaza del Castillo.

Doble Leo, dobles cracks

Doble Leo, dobles cracks

Navarra es tierra de buenas verduras y siempre se agradece empezar con un buen plato de verduras, que en el caso de La Dolce Vita, están escandalosamente frescas, buenas y preparadas a la perfección ya sean cocidas, salteadas o en sala. Nos gustan los tirabeques, los guisantes de un verdor y sabor excepcional, el cardo en salsa, o el panaché de verduras en el que cada una de las verduras que lo componen tienen una textura y punto de cocción que al primer bocado quitaría mucha bobada a aquellos que dicen que la verdura ni en puré. Probad si podéis también la tortilla de alubia verde con jamón o la ensaladilla, que según Guillermo Felices está para comerse dos platos (en realidad dice que está que te “c….”, pero no quedaba bonito en el texto), o unos hongos, salteados, en revuelto,

Gallina en pepitoria

Gallina en pepitoria

con huevos estrellados…

Las verduras tienen una textura y punto de cocción que al primer bocado quitaría mucha bobada a aquellos que dicen que la verdura ni en puré

Si ya cuesta decidirse a la hora de elegir en el apartado verduras, Leo, el chef, tampoco te lo pone fácil, sobre todo si hay caza de temporada o le ha dado por preparar el día que vas unas deliciosas manitas de cerdo o unos callos a la madrileña estilo Leo que a nuestro Leo le vuelven loco. Difícil elección cuando sabes que con la gallina en pepitoria siempre triunfas. Si te gusta el pescado, el atún rojo te volverá loco.

La dolce Vita

La dolce Vita

Para rematar, un buen postre como el Brownie, un pastel vasco o si se prefiere algo más ligero, la naranja con canela, aceite de oliva y virutas de chocolate son una estupenda opción.

Si el restaurante está lleno, tenéis poco tiempo para comer o vais al aperitivo os recomendamos la barra donde podréis probar alguno de los pinchos que de vez en cuando cambian o unos huevos rotos con hongos o jamón o la terraza donde además, os podréis tomar un buen gin tonic.

Nos gusta la Dolce Vita, nos gusta por lo que se come, por el ambiente y por el excelente trato que dan a la gente que decide pasar por su casa a comer. Repetiremos sin duda.

RESTAURANTE LA DOLCE VITA
Plaza del Castillo 40 – Pamplona
948 22 00 36

LEO Y UN RICO PANACHÉ

LEO Y UN RICO PANACHÉ

Los famosos callos Leo

Los famosos callos Leo

Qué cara de satisfacción tiene Leo

Qué cara de satisfacción tiene Leo

Qué color y sabor

Qué color y sabor

Sinacio, Leo Harlem y Jerónimo Maesso con el equipo de la Dolce Vita

Sinacio, Leo Harlem y Jerónimo Maesso con el equipo de la Dolce Vita

Y qué decís de este atún rojo

Y qué decís de este atún rojo

Casa Pepe: Un arroz para casarse con él

Arroz negro

Arroz negro

En anteriores post, ya hemos comentado la afición de Dani Delacámara por el arroz y las croquetas. Es tal su pasión que si en la carta de un restaurante ve arroz y croquetas (aunque sea un restaurante indio) no dudará en pedir un plato de arroz o croquetas. Luego pasa lo que pasa y la experiencia no es satisfactoria. Sin embargo, hay un sitio donde siempre acierta con el arroz: Casa Pepe en Playa San Juan en Alicante.

Tal es la pasión de Dani por el arroz, que es de justicia que sea él, el que haga la reseña de este restaurante que lamentablemente no visitamos con la frecuencia que nos gustaría:

Arroz con caracoles

Arroz con caracoles

Antes de nada me gustaría poneros en situación. Supongo que en otra vida debí ser chino porque soy de esas personas que no le importaría tomar arroz todos los días. Como será, que me gusta hasta la leche de arroz, que no tiene ni leche ni arroz.

Eso me hace pedir arroz en sitios que mis compañeros dicen: no, por favor, aquí no. Esto no es casa Pepe, me dice Leo Harlem siempre. Y es verdad, Casa Pepe sólo hay uno, y eso hace que alguna vez nos hayamos desviado más de 100 kilómetros para disfrutar de la experiencia, y bien a gusto que lo hacemos.

No he probado un arroz en Casa Pepe que esté por debajo de la matrícula de honor.

Aquí se cuece todo

Aquí se cuece todo

Nada más entrar ya te da buen rollo. La cocina está en la entrada a la vista de todo el mundo, llena de madres, de esas que cada vez que cocinan lo hacen con amor, y con un chico joven que se llama Roberto que tiene una mano con el arroz que parece que lo tiene amaestrado. Todos te dan los buenos días, y a ellos se les suma el propio Pepe, que está con su hija en la sala, haciéndote sentir que estás en el salón de tu casa, con una gracia propia del Carnaval de Cádiz.

Todo lo que te ofrezca Pepe seguro que está bueno porque el mismo se va a comprar todas las mañanas al mercado central de Alicante donde Pepe selecciona los mejores pescados, carnes y verduras; pero vayamos al grano que es de lo que se trata aquí: el arroz.

Arroz y ñora

Arroz y ñora

El arroz está para casarse con él. Da pena hasta removerlo de bonito que está. Siempre en una paellera más grande de lo normal porque es tan finito que parece que está al gotelé. Su talla de sujetador no creo que pase de la uno. Jugosito. Con el punto justo de socarrat. No he probado un arroz en Casa Pepe que esté por debajo de la matrícula de honor. Creo que le saldrían buenos hasta con restos de Big Mac.

El único peligro que tiene Casa Pepe, que lo tiene, es que una vez hayas probado su arroz tu listón subirá tanto que cuando le metas mano a otro arroz que antes para ti era espectacular, te saltará una voz interior que te dirá: Leo tenía razón, esto no es Casa Pepe.

Casa Pepe
www.casapepe.org
Dirección: Avd,Cataluña nº14 – Alicante
Email: casapepe@casapepe.org
Teléfono de reservas: + 34965154523
Telefono de reservas: +34965163778
Horario: de 13:45 a 16 h y de 20:30 a 23,30 h
Parking cercano
Se admiten tarjetas

A la rica Cigala Casa Pepe

A la rica Cigala Casa Pepe

El día que Pepe vino a vernos a Madrid

El día que Pepe vino a vernos a Madrid

Leo y Dani con el equipo de casa Pepe

Leo y Dani con el equipo de casa Pepe

Pepe con familia y amigos en el show

Pepe con familia y amigos en el show

La Cuina d’en Garriga: Más que un colmado, más que un restaurante

 

Para la segunda entrega de la Guía de Cómicos os proponemos uno de los últimos restaurantes que hemos conocido de forma accidental.

Lo descubrió Dani Delacámara este año cuando fuimos con la gira “¿Qué hay de Nuevo?” a Barcelona. A veces somos reticentes a sus sugerencias porque creemos que su pasión por el arroz y las croquetas le ciega, e inevitablemente acabaremos en un sitio de arroces o croquetas (que también nos gustan pero cada cosa en su momento).

Lo encontró por casualidad al estar bastante cerca del hotel en el que nos alojábamos y la verdad, después de haber comido un par de días allí, no podemos más que estar agradecidos.

Nada más traspasar la puerta ya sabes que vas a comer bien. Y lo sabes porque La Cuina d’en Garriga además de restaurante es un colmado, (o un colmado con restaurante) donde se pueden encontrar no sólo algunos de los mejores productos de la gastronomía catalana sino también de otros lugares.

El pan de payés, las frutas y verduras, los aceites, las conservas, los vinos, el queso, los embutidos que se exponen en la tienda ya te hacen salivar y anticipar el resultado. Cuando ves la decoración del local, con colores suaves, las mesas sencillas pero con detalles, y el amor y el orden que parece gobernar todo sabes que alguien que pone tanta pasión y amor en lo que hace no puede defraudar.

Lo han hecho muy bien sus propietarios Helena Garriga y Olivier Guilland. En su pequeño espacio han sabido mezclar todos los ingredientes necesarios para conseguir que la propuesta sea un éxito. En La Cuina d’en Garriga se unen con naturalidad la tradición y la vanguardia, la excelente selección del producto y materias primas con un trato amable y eficaz que siempre está dispuesto a asesorar y a agradar al comensal.

En los días que estuvimos en Barcelona el tiempo acompañó de tal manera que comimos siempre en la pequeña terraza y pudimos degustar varias de sus especialidades: La carta no es extensa pero muy apetecible.

Como entradas, que siempre acompañamos con Pan con Tomate, nos gustaron especialmente la Burrata, una de las más ricas que hemos probado; la Mortadela trufada, muy fina y bien cortada; la Tortilla de patata, sabrosa y diferente, las Anchoas, muy suaves de textura y el Pulpo a la plancha, cocinado en su punto.

En la Cuina d’en Garriga se unen con una naturalidad la tradición y la vanguardia, la excelente selección del producto y materias primas con un trato amable y eficaz que siempre está dispuesto a asesorar y a agradar al comensal

Muy recomendable los Huevos de Calaf estrellados, con embutido ibérico, butifarra negra o del Perol, al igual que la Ensalada de tomate; platos que recuerdan a sabores de otros tiempos, de cuando todo era más natural. El Steak Tartare, cortado a mano y bien especiado, es eso, un Steak Tartare y no uno de esos sucedáneos que preparan en otros sitios y que acaban por dar mala fama a un plato. Nos encantaron también las hamburguesas, hechas con Ternera de Girona y Secreto ibérico y los Macarrones Martelli, muy gustosos.

Para finalizar se puede compartir una tabla de quesos, donde están muy bien seleccionados, o bien elegir la tarta de limón, con un punto justo de acidez o la de chocolate negro con un ligero toque amargo.

Repetiremos seguro porque nos quedamos con ganas de probar alguna de las sugerencias de pescado y otros platos de temporada y repetir alguno de los que ya hemos probado acompañados de un buen vermut, unas cervezas artesanales o una de las muchas referencias de vinos que tiene la tienda y que se pueden degustar a un buen precio.

En definitiva, una agradable sorpresa a un precio razonable.

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