La Cuina d’en Garriga: Más que un colmado, más que un restaurante

 

Para la segunda entrega de la Guía de Cómicos os proponemos uno de los últimos restaurantes que hemos conocido de forma accidental.

Lo descubrió Dani Delacámara este año cuando fuimos con la gira “¿Qué hay de Nuevo?” a Barcelona. A veces somos reticentes a sus sugerencias porque creemos que su pasión por el arroz y las croquetas le ciega, e inevitablemente acabaremos en un sitio de arroces o croquetas (que también nos gustan pero cada cosa en su momento).

Lo encontró por casualidad al estar bastante cerca del hotel en el que nos alojábamos y la verdad, después de haber comido un par de días allí, no podemos más que estar agradecidos.

Nada más traspasar la puerta ya sabes que vas a comer bien. Y lo sabes porque La Cuina d’en Garriga además de restaurante es un colmado, (o un colmado con restaurante) donde se pueden encontrar no sólo algunos de los mejores productos de la gastronomía catalana sino también de otros lugares.

El pan de payés, las frutas y verduras, los aceites, las conservas, los vinos, el queso, los embutidos que se exponen en la tienda ya te hacen salivar y anticipar el resultado. Cuando ves la decoración del local, con colores suaves, las mesas sencillas pero con detalles, y el amor y el orden que parece gobernar todo sabes que alguien que pone tanta pasión y amor en lo que hace no puede defraudar.

Lo han hecho muy bien sus propietarios Helena Garriga y Olivier Guilland. En su pequeño espacio han sabido mezclar todos los ingredientes necesarios para conseguir que la propuesta sea un éxito. En La Cuina d’en Garriga se unen con naturalidad la tradición y la vanguardia, la excelente selección del producto y materias primas con un trato amable y eficaz que siempre está dispuesto a asesorar y a agradar al comensal.

En los días que estuvimos en Barcelona el tiempo acompañó de tal manera que comimos siempre en la pequeña terraza y pudimos degustar varias de sus especialidades: La carta no es extensa pero muy apetecible.

Como entradas, que siempre acompañamos con Pan con Tomate, nos gustaron especialmente la Burrata, una de las más ricas que hemos probado; la Mortadela trufada, muy fina y bien cortada; la Tortilla de patata, sabrosa y diferente, las Anchoas, muy suaves de textura y el Pulpo a la plancha, cocinado en su punto.

En la Cuina d’en Garriga se unen con una naturalidad la tradición y la vanguardia, la excelente selección del producto y materias primas con un trato amable y eficaz que siempre está dispuesto a asesorar y a agradar al comensal

Muy recomendable los Huevos de Calaf estrellados, con embutido ibérico, butifarra negra o del Perol, al igual que la Ensalada de tomate; platos que recuerdan a sabores de otros tiempos, de cuando todo era más natural. El Steak Tartare, cortado a mano y bien especiado, es eso, un Steak Tartare y no uno de esos sucedáneos que preparan en otros sitios y que acaban por dar mala fama a un plato. Nos encantaron también las hamburguesas, hechas con Ternera de Girona y Secreto ibérico y los Macarrones Martelli, muy gustosos.

Para finalizar se puede compartir una tabla de quesos, donde están muy bien seleccionados, o bien elegir la tarta de limón, con un punto justo de acidez o la de chocolate negro con un ligero toque amargo.

Repetiremos seguro porque nos quedamos con ganas de probar alguna de las sugerencias de pescado y otros platos de temporada y repetir alguno de los que ya hemos probado acompañados de un buen vermut, unas cervezas artesanales o una de las muchas referencias de vinos que tiene la tienda y que se pueden degustar a un buen precio.

En definitiva, una agradable sorpresa a un precio razonable.

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